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The Lost Symbol de Dan Brown

 

Lo que sigue es un review del último libro de Dan Brown. Para quien no esté enterado (y lo dudo mucho), éste señor es el autor de El Código Da Vinci, Angeles y Demonios (ambos libros llevados a la pantalla grande) y otros dos libros más (que realmente me decepcionaron).

En The Lost Symbol (El Símbolo Perdido) el personaje principal es nada menos que Robert Langdon (El Código Da Vinci y Angeles y Demonios), el simbólogo que siempre para correteando de un lado a otro de diversas ciudades. Aquí, pasa lo mismo y aunque en un principio resulta interesante la trama, se torna aburrida porque ya sabes lo que va a pasar (en el sentido de la correteadera).

Habiendo leido todos los libros de Brown y visto las dos películas dirigidas por Ron Haward, cuando empecé a leer The Lost Symbol no podía dejar de imaginarme a Tom Hanks (protagonista en ambas películas) como Langdon y quizá eso le quitó o agregó un poco de gracia (aún no me decido por cual).

Lo cierto es que la escena inicial te atrapa a la primera y no puedes dejar de leer el libro ni un instante, por más que sepas que Langdon terminará correteando nuevamente de aqui para allá. El problema radica básicamente cuando llega al capítulo setentaitantos en que....

SPOILER****

Para quien no haya leido el libro, preferible sáltese ésta parte, y sólo tengan en cuenta que encontrarán algo no tan original (obviando las correteaderas de Langdon).
En ese capítulo, la descripción que Brown hace de Mal'akh no lleva más que a pensar en el Dragón Rojo de Thomas Harris. Para los que no sepan de quién hablo, se trata nada menos del autor de El Silencio de Los Inocentes, Hannibal (de cuyos tres libros también se han hecho películas), siendo éste último libro donde Harris presenta a un personaje con un tatuaje (en la parte posterior de su cuerpo) que va desde sus pies y le cubre toda la espalda. Aquí, este personaje piensa en transformarse y convertirse en una especie de dios y está obsesionado con unas litografías.
Ciertamente, cuando uno lee esto no hace más que pensar en que nuestro amigo Brown se quedó sin ideas de cómo describir a su personaje que pierde totalmente la originalidad que hasta ese momento tenía.

FIN DEL SPOILER***

Aunque un tanto desanimada, la historia sigue siendo interesante adentrándose aún más en el mundo de los Masones, simbolismo (obvio) y obsesión de nuestro malo por transformarse. Lo que en un punto te lleva a casi adivinar lo que tanto busca.

Ah, un dato importante, no sé si Brown lo hace para hacerle propaganda a la película que se viene o porque se le ocurrió que sería interesante asustar a la gente; pero hace alusión al año 2012, que realmente es algo totalmente innecesario.

Siguiendo con el libro, debo admitir que el papel que juega nuestro malo y la revelación que hace casi al final es realmente inesperada y te hace seguir volteándo las páginas.

Lamentablemente, luego de éste climax y de lo que le sucede a nuestro malo, Brown defrauda pues se extiende innecesariamente por más de siete capítulos en...

SPOILER***

Ya saben, saltense ésta parte los que no quieran que les arruine el final.
Aparentemente, luego de tanta controversia que tuvo El Código Da Vinci, da la impresión que Brown quiso congraciarse no solo con la iglesia católica sino con todas las religiones porque empieza a darnos un sermón que parece el de las tres horas sobre religión, Dios y demás.
Bueno, está bien que quiera congraciarse si quiere; pero extenderse infinitamente, la verdad es que llega un momento en que dan ganas de dejar el libro ahí y ahorrarme el tiempo perdido. Todos sabemos (bueno, excepto los ateos) que Dios es un ser supremo, que por más religiones que hayan todas se basan casi en lo mismo, que fuimos hechos a su imagen y semejanza, que el ser humano es capaz de cualquier cosa si se lo propone, que somos creativos, en ciertos casos hasta autodidactas, etc. etc.
Si tan solo hubiese sido un poco más conciso, entonces se agradecería la explicación; pero desafortunadamente tuvo que extenderse por páginas y páginas que realmente desmereció todo el final.

FIN DEL SPOILER***

En resumen, lean el libro, vale la pena. Hay acción y emoción por montones, además de información sobre los Masones y sus rituales para los que no estén al tanto de ello y, claro, una lección sobre los padres fundadores de la capital estadounidense. Y, puedo asegurarles, que si también hacen una película de éste libro (que de hecho la harán), también valdrá la pena ir a verla (siempre que obvien los capitulos finales del libro).

 

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